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¦ #AdoptaUnaAutora ¦ «Vértigo o contemplación de algo que cae»; palabras sobre Alejandra Pizarnik


Tras la publicación de varias entradas sobre Alejandra Pizarnik, sentí la necesidad de separarme de mi propia voz para mostrar voces ajenas que permitan retratarla desde distintos puntos de vista y a través de un amplio abanico de sentimientos. Esta idea resultó en una pequeña transcripción de la introducción de un documental que se encuentra bajo el título «Vértigo o contemplación de algo que cae» y que puede encontrarse en YouTube (enlace). Cabe mencionar dos cosas importantes. En primer lugar, no se trata de una transcripción completa ya que me habría llevado muchísimo tiempo —tiempo que, lamentablemente, no poseo— y, en segundo lugar, tampoco se trata de una transcripción perfecta —seguramente falten palabras o hayan estructuras cambiadas—, pues me resultó bastante complicado oír o comprender del todo algunas partes del documental. Sin más preámbulos, dejo plasmadas en esta entrada algunas palabras de las personas que tuvieron la dicha de conocerla, a la niña de tiza.

¦ Evocación ¦ Es eterna ahora



    «Un día, después de vivir sin tedio muchos iguales, se vio distinta de sí misma. Estaba cansada. Anduvo de un lado para otro. Ella misma no sabía lo que quería. Se puso a canturrear con la boca cerrada. Después se casó y se puso a pensar en otras cosas. Pero no lo conseguía completamente. Dentro de sí algo intentaba pararse. Se quedó esperando y nada venía de ella para ella. Vagamente se entristeció, con una tristeza insuficiente y por eso mismo doblemente triste. Continuó andando varios días, sus pasos sonaban como el caer de las hojas muertas en el suelo. Estaba interiormente forrada de ceniza y solo encontraba en sí misma un reflejo, como gotas blanquecinas escurriéndose, un reflejo de su ritmo antiguo, ahora lento y pesado. Entonces supo que estaba agotada, y por primera vez sufrió, porque realmente se había dividido en dos, una parte estaba delante de la otra, vigilándola, deseando cosas que ésta ya no podía dar. La verdad es que ella siempre había sido dos, la que sabía ligeramente que era y la que era de verdad, profundamente. Hasta entonces las dos trabajaban unidas y se confundían. Ahora la que sabía que era trabajaba sola, lo que significaba que aquella mujer estaba siendo desgraciada e inteligente. En un último esfuerzo intentó inventar alguna cosa, un pensamiento, que la distrajera. Inútil. Solo sabía vivir.
    Hasta que la ausencia de sí misma acabó haciéndola caer dentro de la noche y, calmada, oscura y fresca, empezó a morir. Después murió dulcemente, como si fuera un fantasma. No se sabe por qué murió. Solo se adivina que al final ella también estaba siendo feliz como puede serlo una cosa o una criatura. Porque había nacido para lo esencial, para vivir o morir. Y lo que había en medio era el sufrimiento. Su existencia fue tan completa y tan ligada a la verdad que probablemente en la hora de la entrega final habría pensado, si hubiera tenido el hábito de pensar: yo nunca fui. Tampoco se sabe lo que fue de ella. A una vida tan bella debió de seguir una muerte también bella. Ciertamente hoy se ha convertido en grumos de tierra. Mira hacia arriba, mira hacia el cielo, durante todo el tiempo. A veces llueve, ella permanece llena y redonda en sus grumos. Después se va secando con el verano y cualquier viento la dispersa. Es eterna ahora».

« Cerca del corazón salvaje »
Clarice Lispector (goodreads)

¦ #AdoptaUnaAutora ¦ Cerca del corazón salvaje


«No sufras nunca por ser una cosa o por no serlo».

En Cerca del corazón salvaje encontramos a dos mujeres que se entremezclan a lo largo de este pequeño libro publicado por Siruela. Trata sobre la libertad que siente un corazón salvaje; un corazón que busca salir de su jaula. La idea es realmente conmovedora y, a lo largo de las páginas, se observan unas pinceladas feministas necesarias.

Siempre comento que la prosa de Clarice Lispector es poética, pero sin llegar a ser excesivamente dulce ya que nunca deja de llevarlo hacia una crudeza soportable. El dolor puede ser también dulce, claro, pero no en todos los casos.