Ir al contenido principal

ஐReflejando: Cinco notasஐ

Os dejo con la compañía de un fragmento del libro "El cuento número trece", no tiene spoilers del contenido. Así que no se preocupen si lo leen, no encontrarán nada que os pueda mortificar. Sin embargo, es uno de mis capítulos favoritos. Encontramos la música entre las páginas, contada de una manera embellecedora y misteriosa, a la vez. Se trata del comienzo del capítulo "Cinco notas". He dejado el fragmento en un punto enloquecedor, pues es posible, que necesitas conocer la verdad sobre las cinco notas. Pero, aún así pensé no revelarlo (si es que tiene algo que revelar). 

He estado escribiéndolo todo a mano, así que espero que aprecien mi pequeño esfuerzo. A lo mejor, si estas notas enamoran a algún lector, seguiré publicando la continuación. ¡Espero que disfruten tanto como yo lo hice!


"¿Me gastaba mi mente una broma pesada? Creía oír una melodía. Bueno, no exactamente una melodía. Tan solo cinco notas sueltas. Abrí la ventana para corroborarlo. Sí. Sin duda llegaba un sonido del jardín. 

Entiendo las palabras. Si me das un fragmento de texto dañado o desagarrado, soy capaz de adivinar lo que iba antes y lo que iba después; o por lo menos puedo reducir las posibilidades a la opción más probable. Pero la música no es mi lenguaje. ¿Eran esas cinco notas el comienzo de una nana? ¿La caída agonizante de un lamento? Imposible saberlo. Sin un principio ni un final que las delimitara, sin una melodía que las sostuviera, fuera lo que fuera lo que las unía parecía sumamente precario. Cada vez que sonaba la primera nota se producía un angustioso instante mientras esta esperaba a descubrir si su compañera todavía seguía allí o se había esfumado para siempre, arrastrada por el viento. Y lo mismo con la tercera y la cuarta. 

Con la quinta no había una resolución, solo la sensación de que tarde o temprano los frágiles eslabones que unían esa ristra de notas caprichosas se romperían como se habían roto los eslabones del resto de melodía, y también ese último fragmento vacío desaparecería para siempre, dispersándose con el viento como las últimas hojas de un árbol en invierno.

Obstinadamente mudas cada vez que mi mente consciente les pedía que se manifestaran, las notas acudían de repente a mí cuando no estaba pensando en ellas. Absorta en mi trabajo por la noche, caía en la cuenta de que llevaban rato repitiéndose en mi cabeza. O en la cama, debatiéndome entre el sueño y la vigilia, las oía a lo lejos, entonando para mí su melodía poco definida y sin sentido.

Pero ahora la oía de verdad. Al principio, una sola nota, a sus compañeras las sofocaba la lluvia que martilleaba la ventana. "No es nada", me dije, y me preparé para seguir durmiendo. Entonces, en un instante de calma en medio de la tormenta, tres notas se elevaron por encima del agua."

Comentarios

  1. No sé que decir, me gustó mucho en especial la parte de "Entiendo las palabras... lo que las unía parecía sumamente precario" no lo escribo entero porque es muy largoXD
    Por cierto Diana, que lindo el gesto tuyo de dejarme un espacio especial en tu blog, siempre tan apurada no lo había notado hasta hoy, muchas gracias, como siempre, me has robado otra sonrisa!
    Besitos Guapi!!! <3

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! Hace algo que dejaste un comentario en mi blog y no lo vi :c lo siento, seguro ni recuerdas mi blog pero en fin. Me agrado mucho tu blog y ya te sigo, andare por aquí seguido :D

    ResponderEliminar

Publicar un comentario