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¦ Reseña ¦ La mujer rota


“La mujer rota”, publicado en 1968, es el título de un libro que reúne los cuentos “La mujer rota”, “La edad de la discrección” y “Monólogo”, escritos por Simone de Beauvoir. Se trata de tres piezas con un hilo conductor común: están protagonizados por tres mujeres que son víctimas de las relaciones con sus parejas. Estas mujeres no siempre son conscientes de su condición de víctimas o se descubren como tales, de un modo inesperado. El amor las conduce a una actitud abnegada que desemboca, tarde o temprano, en la insatisfacción y en el aislamiento. Nuestros tiempos son otros, pero la diferente situación actual de la mujer en la sociedad, no ha cambiado un estado de cosas que Simone de Beauvoir supo percibir muy tempranamente y logró describir de un modo realmente impactante, mediante tres relatos narrativamente muy distintos entre sí.



╬ Es cierto que la historia de la humanidad es hermosa -dijo André-. Lástima que la de los hombres sea tan triste. 

Este libro contiene tres historias cuyas protagonistas son tres mujeres con vidas algo distintas, pero que al fin y al cabo conlleva a un mismo punto, el dolor. 

La autora (¡maravillosa escritora!) se sumerge en la mente de las mujeres, esos seres tan complicados, esas personas tan invisibles e irreales que parecen poseer la propia locura, esas pequeñas semillas que nadie parece comprender.

Hablando de forma personal, creo que una mujer rota no se encuentra en tal situación porque ella lo desea, o porque acabó así queriéndolo, haciéndoselo con su propia mano. Por tanto, me parece injusto que nos vean como unos seres insignificantes, inferiores y débiles. En cuanto ven a una persona en depresión, ¿qué es lo que realmente consideran? ¿Acaso la gente que no llegó a sentirlo pueden entenderlo? ¿Acaso la depresión es una locura que nos inventamos para hacernos las víctima? ¿Es eso? ¿Somos víctimas de algo que otros dominan?

Sí, no me encantaría estar rota, a nadie le gustaría. Pero en algún momento acabaré siéndolo, porque soy creada de palabras y situaciones. Palabras que los demás te envían como si fuese aire, pero no lo es. Penetran. Y en cuanto nos atraviesan, como cristales salinos, ¡nos rompemos! Para ello la única forma más sensata que veo en estos momentos es crear una barrera, entre mí y toda esta civilización tan absurda. Porque la aniquilación se origina con la mirada de una persona.

No os equivoquéis, no estoy culpando a los hombres. No soy tan feminista como podría llegar a transmitir con esta reseña. Lo único que pediría es que nos entendiesen. Y no desearía a nadie que sufra la depresión. Pero en cuanto pasen por ello, me gustaría mirar los ojos de esa persona y plantear una simple pregunta (justo cuando esa persona siente que la vida es demasiado grande para poder sostener ese cuerpo tan mundano), ¿te sientes ahora rota/o? ¿Por qué acabaste así? ¿Por tonta/o? ¿Por estúpida/o? ¿Por no poder afrontar la vida? ¿Por qué? ¿Por qué sentir tanto miedo? Y sí, tengo mucho miedo, pues en algún momento estaré tan rota que nadie entenderá jamás el sentido de mis pedazos.

Podría analizar el libro desde un punto más objetivo, pero me ha parecido inevitable no escribir todo lo que me ha hecho pensar y sentir Simone de Beauvoir. ¡Gran mujer! Me encantaría visitar su tumba en París, pero no sé si llegaré hasta ahí.

 El día que la mujer pueda amar con su fuerza y no con su debilidad, no para huir de sí misma sino para encontrarse, no para renunciar sino para afirmarse... entonces el amor será una fuente de vida y no un mortal peligro. 

1 comentario:

  1. No conocía este libro, pero lo apunto. Sé perfectamente que es ser una mujer rota y que es la depresión. Afortunadamente todo eso ya pasó.
    Saludos ^^

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