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« Metafísica de los tubos »
Amélie Nothomb (goodreads)

  • En el principio no había nada. Y esa nada no estaba ni vacía ni era indefinida: se bastaba sola a sí misma. Y Dios vio que aquello era bueno. Por nada del mundo se le habría ocurrido crear algo. La nada era más que suficiente: lo colmaba.
  • No había nada que ver y Dios nada miraba. 
  • Resultaba imposible señalar el momento en el que Dios había empezado a existir. Era como si siempre hubiese existido.
  • Los ojos de los seres vivos poseen la más sorprendente de las virtudes: la mirada. No existe nada tan singular.
  • ¿Qué es la mirada? Ninguna palabra puede aproximarse a su extraña esencia. Y, sin embargo, la mirada existe. Incluso podría decirse que pocas realidades existen hasta tal punto.
  • ¿Cuál es la diferencia entre los ojos que poseen una mirada y los ojos que no la poseen? Esta diferencia tiene un nombre: la vida. La vida comienza donde empieza la mirada.
  • Los tubos son una singular mezcla de plenitud y vacío, de materia hueca, una membrana de existencia que protege un haz de inexistencia.
  • Filtraba el universo y nada retenía.
  • Consultaron a los médicos para que analizaran el caso de aquel segmento de materia que parecía carecer de vida.
  • Pero todos se equivocaban. Ya que las plantas, incluso las verduras, no por el hecho de tener una vida imperceptible al ojo humano dejan de tener vida. 
  • Comer o no comer, beber o no beber, le daba lo mismo: ser o no ser, aquélla no era la cuestión.
  • ¿Existe acaso algo más extraño que ese implacable poder que emana de lo que no se mueve? 
  • No lloraba nunca. Ni siquiera en el momento de nacer había emitido quejas ni sonido alguno. Sin duda, el mundo no debió de parecerle ni conmovedor ni apasionante.
  • El tiempo es una invención del movimiento. Aquel que no se mueve no ve pasar el tiempo.
  • La mirada es una elección. El que mira decide fijarse en algo en concreto y, por consiguiente, a la fuerza elige excluir su atención del resto de su campo visual. Ésa es la razón por la cual la mirada, que constituye la esencia de la vida, es, en primera instancia, un rechazo.
  • No había rechazado nada porque no había elegido nada. Por eso no vivía.
  • En el momento de su nacimiento, los bebés gritan. Ese grito de dolor ya es en sí mismo una rebelión y esa rebelión ya constituye un rechazo. Ésa es la razón por la cual la vida empieza el día del nacimiento y no antes, pese a lo que puedan decir algunos.
  • Es la vida lo que debería ser considerado un fallo de funcionamiento.
  • Se convierten en seres cada vez más estúpidos, y eso les reconforta en su convicción de ser brillantes, ya que no se ha inventado nada mejor que la estupidez para creerse inteligente.
  • Me convertí en el tipo de criatura con la que sueñan los padres: a la vez tranquila y despierta, silenciosa y presente, divertida y reflexiva, entusiasta y metafísica, obediente y autónoma.
  • Para castigarlo, no lo llamaría por su nombre. De este modo, existiría, sí, pero menos.
  • ¿Significaba eso que hablar equivalía a conceder la vida? Quizás no. (...) Hablar, pues, también podía servir para asesinar. El examen del edificante lenguaje ajeno me llevó a la siguiente conclusión: hablar era un acto tan creativo como destructivo. Era mejor andarse con mucho cuidado con aquel invento.
  • Morir mi vida, morir el tiempo, morir el miedo, morir la nada, morir el letargo.
  • Cuando uno conoce el techo mejor que a sí mismo, a eso se le llama muerte. El techo es lo que impide que los ojos y el pensamiento se eleven. 
  • Aquellos que, de un modo u otro, han conocido la muerte desde demasiado cerca y han regresado tienen dentro de sí su propia Eurídice: saben que en su interior existe algo que se acuerda perfectamente de la muerte y que más vale no mirarla de frente. Y es que la muerte, como una madriguera, como una habitación con las persianas bajadas, como la soledad, es a la vez terrible y tentadora: uno siente que podría sentirse bien con ella. Bastaría abandonarse para reunirse con esa hibernación interior. Eurídice es tan seductora que tendemos a olvidar por qué hay que resistirse a su influjo. Y hay que hacerlo por la simple razón de que, en general, el trayecto es únicamente de ida. De no ser así, no sería necesario. 
  • La muerte, ya sabía lo que era. Pero eso no significaba que la comprendiera.
  • Caminaba, caminaba, y de pronto me hundí.
  • ¿Por qué los dioses iban a ser inmortales? ¿En qué medida podía la inmortalidad convertir a alguien en divino? ¿Acaso es menos sublime la peonía por el hecho de marchitarse?
  • Salvar la vida de un ser equivalía a convertirlo en un esclavo a causa de una exagerada gratitud. Valía más dejarlo morir que privarlo de su libertad. 
  • El descubrimiento de aquel color me dejó sin respiración: resultaba reconfortante descubrir que la noche no era negra.
  • ¿Acaso los seres eran algo tan precario que uno podía perderlos sin motivo ni explicación? 
  • A su imagen y semejanza, me sentía preciosa y peligrosa, inofensiva y mortal, silenciosa y tumultuosa, odiosa y feliz, dulce y corrosiva, anodina y rara, pura y embargante, insidiosa y paciente, musical y cacofónica, pero, por encima de todo, más que cualquier otra cosa, me sentía invulnerable.
  • La vida es lo que ves: membrana, tripas, un agujero sin fondo que exige ser rellenado. La vida es ese tubo que engulle y que permanece vacío.
  • Cuando el destino de alguien se cumple, hay que sonreír. 
  • Nada resulta más fascinante que la expresión de un ser humano que os mira morir sin intentar salvaros. 
  • Pero insisto en pensar que la mejor razón para el suicidio es el miedo a la muerte.
  • La cosa cada vez menos viva siente que vuelve a convertirse en el tubo que quizás nunca dejó de ser.
  • Me daba lo mismo, en el fondo, estar viva o muerta. Aquello sólo significaba un aplazamiento.

Comentarios

  1. Me acabo de enamorar. Me-acabo-de-enamorar. Qué citas más preciosas. Me han encantado, Dios mío. Necesito ese libro en mi vida. Ya. Ahora. Lo necesito.

    O_O

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  2. Hola :)
    Todas y cada una de las frases me han encantado *-* Gracias por compartirlas ^^
    Besoss

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  3. La conclusión de todas estas citas vendría a ser la siguiente: JAN, LEE DE UNA VEZ A AMÉLIE NOTHOMB!
    Gracias!!!

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  4. Un texto lleno de citas increíble, yo lo he leído todo como sólo fuera uno.
    Un beso cielo, te sigo me encanta tu blog y me llamo como tu. encantada tocaya^^ <3

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  5. ¿Por qué me torturas así? Tengo que leer ya a esta autora!!
    Saludos^^

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  6. Quiero leer esta autora desde que me la descubriste, espero en 2016 que caiga Metafísica de los tubos ;)

    Besitos, querida.

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