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¦ Reseña ¦ La rebelión de las masas



« La rebelión de las masas »
José Ortega y Gasset (goodreads)

«Es, sencillamente, que el mundo, de repente, ha crecido, y con él y en él la vida». 

Como bien se comenta en la introducción, este libro debe leerse sin detenerse; sin analizar cada afirmación. Eso es exactamente lo que yo he hecho: descomponerlo. Al principio, parecía funcionar. Pero conforme fui leyendo, me perdí dentro de mis propias ideas. «La única manera de comprender filosóficamente este libro es leerlo en continuidad e integridad, como si fuese una novela —aunque sea más que una novela—, dejándose impregnar por su evidencia, siguiendo el flujo de su argumento. Si se lee así, asombrará la claridad, la perfecta inteligibilidad de este libro tan denso como transparente». Probablemente, debía haberme dejado llevar. Me faltó sentirlo.

Considero que para poder leer "La rebelión de las masas", el lector debe darse cuenta del mundo en el cual vive, y entender su funcionamiento para comparar dos realidades: la suya y la del autor. En mi caso, nada sé y todo desconozco. Apenas sé en qué mundo vivo, y, por ello, tampoco puedo imaginar ese pasado y el llamado porvenir. Me he visto rodeada por ideas que ni llegué a contemplar; eso me asustó. 

Se trata de un ensayo filosófico muy enriquecedor, no cabe duda alguna. Algunas anotaciones me parecieron dignas para que las conserve en mi memoria. Se suele decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, que la altura de los tiempos no está nivelado, siendo inferior el presente y superior el pasado. Se trata de una impresión de encogimiento vital, de venir a menos, de decaer. Sin embargo, el autor no opina lo mismo. Eso obligaría a afirmar que existe un momento "máximo", que, a partir de cierto momento, la vida no puede cambiar, pues ha llegado a su plenitud. Sería decir que nuestro tiempo es definitivo. En cambio, la verdadera plenitud de la vida es ser un horizonte siempre abierto a toda posibilidad. «Sería interesante preguntar a la vida si ella se siente decaída (debilitada e insípida); debería poderse contemplarla desde dentro». Enriquecedor, como afirmé. 

No obstante, a pesar de todo lo que aprendí, me hubiera gustado sentirlo de una forma distinta; mucho más profunda. Desadormecerse. Sus palabras me acariciaron levemente; no consiguieron penetrar mi mente con tanta fuerza como, en un principio, imaginaba. No me rompió. Algún día despertaré. 

«Porque la vida, individual o colectiva, personal o histórica, 
es la única entidad del universo cuya sustancia es peligro». 

Comentarios

  1. ¡Hola!
    Este autor lo tuve que estudiar hace años en el instituto y fue uno de los pocos que me gustó; me guardo este libro para futuras compras.
    Un saludo ^^

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