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¦ Reseña ¦ Kafka en la orilla


« Kafka en la orilla »
Haruki Murakami (goodreads)

«Edipo era el hijo del rey de Tebas y, al nacer, el Oráculo de Delfos auguró a su padre, Layo, que el niño, una vez adulto, le daría muerte y desposaría a su mujer. "Matará a su padre y se casará con su madre". (...) Convertido en ese mendigo que vaga sin rumbo, ciego, y de la mano de Antígona, acabará en un bosque...». Este fragmento hace referencia a la tragedia griega de Edipo Rey, y la encontraremos, de alguna forma, en este libro.

Lo que seas que estés buscando no va a llegar de la manera que te lo esperas.

Me está costando mucho escribir esta reseña porque debo dividirme en dos: yo como lectora y yo como escritora. Murakami me obliga a hacerlo. Pues bien, teniendo en cuenta ese "yo como lectora", me he sentido algo decepcionada. Esta historia tan surrealista no me fascinó —tengo que ser sincera—, pues me he sentido engullida por sus ideas, ideas que no consiguieron satisfacerme. Creía que encontraría algo más... más, ¿más qué? Realmente, se trata de Murakami, y él está dentro de esta historia. No debería esperar otra cosa. Admito que lo he estado pensado durante unas horas, y espero haber encontrado la explicación. A lo mejor, esto se debe —el hecho de que no me haya encantado— a que me he distanciado un poco de él. O, como muchos pueden estar pensando, simplemente se debe a que no te tienen que gustar todos los libros de un autor, por más que lo admires. Sí, tiene más sentido esta segunda justificación.

¿Acaso no es injusto el hecho, en sí mismo, de elegir?

Es tan complicado explicar la historia de Kafka y Nakata, y, en consecuencia, la de los otros personajes, pues nada parece tener una explicación razonable. Kafka huye de un destino impuesto, basado en la tragedia griega que mencioné al principio, y Nakata parece tener un papel muy importante en ese destino. Kafka habla con un cuervo y Nakata habla con gatos. Kafka ve fantasmas y Nakata habla con piedras. Kafka está en un cuadro, o, quizás, lo está Nakata. Kafka... y Nakata. Dos personajes que se fusionan en mi mente. Y, sin embargo, no han conseguido conmoverme lo suficiente.


Una persona debe pertenecer a algún lugar, en mayor o menos medida.

Siempre he mencionado el hecho de que Murakami crea grandes personajes, y, en este caso, no podría afirmarlo. Para mí, todos los personajes que encontramos en este libro forman parte de uno mismo, como si el autor pretendiera difundir una misma voz mediante distintas figuras. Y eso no logró convencerme. Las personas pueden tener en común muchas cosas, y sentir las cosas de la misma forma, pero no son copias. No conseguí separarlos. Otro aspecto que me encantaría comentar es que no me agrada la idea de que el protagonista se encuentre con personajes —reales o irreales— que parezcan saberlo todo sobre la vida. Esto acabó cansándome.

Antes, Nakata era como todo el mundo. Pero un día ocurrió 
algo y Nakata se convirtió en un recipiente vacío.

Dejando de un lado los personajes, el autor no logró transmitirme grandes emociones. Es cierto que, de vez en cuando, me pareció interesante alguna idea y, además, la comprendí y me sentí identificada. Pero no alcanzó despertar nada. Algún capítulo sí me fascinó, y me pareció que tenía muchísimo sentido, pero... me exasperó tanta irrealidad. Experimentó demasiado, para mí gusto. Incluso me pareció que las ideas fueron tiradas sobre las páginas, y fueron dejadas ahí... para que se desarrollen conforme deseen. Probablemente, el truco está en que el lector deba interpretarlo a su manera, conforme lo necesite. Pero el autor debería poner un poco más de su parte, y ayudarnos, o eso creo.

Tengo la sensación de que voy alejándome de mí mismo, de que 
floto. Soy una mariposa que aletea en el borde del mundo.

Y ahora, volviendo a ese "yo como escritora", tengo que decir que, de alguna forma, creo que acabaré como él. No me juzguen, no pretendo decir que llegaré a convertirme en una escritora, o que llegaré a escribir y publicar historias —ni puedo imaginar semejante cosa—. No, lo que quería decir es que creo que mis historias tendrían el mismo estilo. Serían tan surrealistas que mis lectores llorarían sobre mi tumba. Eso se debería a que no podría darles el menor sentido. En cambio, Murakami parece controlarlo. Justo escribí una historia sobre dos mundos, uno real y otro irreal. En mi mente estaba la idea que pretendía transmitir, pero no logré plasmarla en el papel. Esa historia jamás verá la luz, porque me moriría de vergüenza. En fin, lo que quiero decir es que, a pesar de lo poco o mucho que me gustó Kafka en la orilla, Murakami tiene una gran influencia sobre mí. Acabo escribiendo escenas parecidas a las de Murakami. Menuda ironía, ¿verdad? Escribir algo que como lectora aborrecería —exagerándolo mucho—. Espero que comprendan lo que pretendo decir. De todas formas, no tiene demasiada importancia.

Se me hace terriblemente difícil respirar, cierro los ojos. Noto en el pecho una 
compacta masa de aire. Como si hubiese absorbido las nubes cargadas de lluvia.

Para acabar, Kafka en la orilla ganó tres estrellas de cinco, y podría haber ganado todas las estrellas si no fuera por las pequeñas inquietudes que sentí. Espero que Murakami no me odie, porque eso significaría que me odiaría a mi misma. Lo que acabo de escribir es tan surrealista como lo es la historia que encontramos en este libro.

Y es que hay obras que poseen cierto tipo de imperfección que cautiva 
el corazón de las personas justamente por eso, por ser imperfectas. 

Comentarios

  1. Este libro es raro. Podría dejar mi comentario en eso. Es raro porque a veces parece más o menos coherente y a veces parece que estás dentro de un sueño febril de esos en los que nada tiene sentido. No puedo decir que me ha haya encantado el libro, pero tampoco tuve en ningún momento el deseo de abandonar la lectura, que no es poco. Lo que sí me ha encantado es tu reseña. No sé cómo lo haces, pero tus reseñas no se parecen a las que hacemos los demás; es como si pusieras un gran pedacito de tu ser en ellas y claro, como eres tan adorable, solo pueden salirte reseñas muy especiales. Un besote.

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  2. Hola preciosa, ya te seguí, que lo sepas :3 Me ha encantado encontrarme la reseña de este libro porque nosotras somos unas enamoradas de Murakami, ¿aunque sabes qué? Te entiendo, me gustó el doble que a ti sin duda pero no me transmitió tanto como Tokio blues y eso que todos dicen que es su mejor libro. Para mí objetivamente lo es pero personalmente no lo es, algo extraño. Creo que es tan bizarro que se la ha sudado si gustaba o no, escribió lo que le apeteció y contiene todos sus elementos característicos. Una de sus obras más oníricas y densas que o tienes cierto conocimiento del autor o ni de coña lo aguantas creo yo. De todas formas oye, que no a todos tienen que gustarle el mismo libro y si como autora escribes así desde luego ya me tienes como lectora *-* Dicho eso, tu reseña ha sido tan preciosa como tú. Un beso bonita.

    -A

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  3. Hola :) He leído poquito de Murakami, pero siempre tiene algo que me llama la atención y me atrapa. Veo que es una obra más onírica, que divaga bastante. Como siempre me encanta tu reseña, y por cierto, muy chula la nueva cabecera. Un besin^^

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  4. ¡Hola! ^^
    Fue mi primera novela larga de Murakami (la toma de contacto fue "Sputnik, mi amor" que no tiene absolutamente nada que ver) y me encantó. Muchísimo. Hasta ahora es mi favorito. Aunque entiendo perfectamente lo que comentas, la confusión y también las partes donde flojea la historia (o los personajes)

    Sea como fuere, es un libro extraño que a muchos no le gusta. Me alegro que pese a esas sensaciones lo hayas disfrutado. Un libro no tiene por qué ser 100% perfecto para gustar y, por supuesto, no nos tienen por qué gustar con la misma intensidad todas las obras de un autor.

    Un beso :)

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