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¦ Versos ¦ Edgar Allan Poe

« Yo contemplaba su triste sonrisa, demasiado fría, demasiado fría para mí »
Edgar Allan Poe


Hace ya bastantes años, en un reino más
allá de la mar vivía una niña que podéis conocer
con el nombre de Annabel Lee. Esa niña
vivía sin ningún otro pensamiento que
amarme y ser amada por mí.
Annabel Lee (1849)

¡Gracias a Dios! la crisis, el mal ha pasado y 
la lánguida enfermedad ha desaparecido por 
fin, y la fiebre llamada «vivir» está vencida.
Para Annie (1849)

Y así reposo tan tranquilamente en mi lecho—conociendo 
su amor—que me creéis muerto. 
Y así reposo, tan serenamente en mi lecho,—con 
su amor en mi corazón,—que me creéis 
muerto, que os estremecéis al verme, creyéndome muerto.
Para Annie (1849)

Me encuentro en medio de los bramidos de 
una costa atormentada por la resaca, y tengo 
en la mano granos de arena de oro. ¡Cuán 
poco es! ¡Y cómo se deslizan a través de mis 
dedos hacia el abismo, mientras lloro, mientras 
lloro! ¡Dios mío, ¿no puedo retenerlos en un 
nudo más seguro? ¡Dios mío!, ¿no podré 
salvar uno solo del cruel vacío? ¿Todo lo que 
vemos o nos parece no es otra cosa que un 
ensueño en un ensueño?
Un  ensueño en un ensueño (1849)

Querida niña, ¿no tienes miedo? ¿Por qué, 
y con qué sueñas? Has venido, ciertamente, de 
mares muy lejanos; ¿no eres una maravilla para 
los árboles de ese jardín? Extraña es tu palidez, 
extraño tu vestido, extraña sobre todo, la 
longitud de tus cabellos, y todo este silencio 
solemne.
La durmiente (1845)

Todas las luces se apagan, todas, todas. 
Sobre cada forma todavía tiritante, el telón, 
como un paño mortuorio, desciende con un ruido 
de tempestad. Y los ángeles, todos pálidos 
y macilentos se levantan y cubriéndose afirman 
que ese drama es una tragedia que se 
llama «El Hombre» de la cual el héroe es el 
Gusano Vencedor....!
El gusano vencedor (1838)

¿No has arrancado Diana a su carro, 
y obligado a las hamadriadas de la selva a buscar 
un asilo en alguna otra estrella más feliz? 
¿No has sacado a la náyade de su ola, al elfo de 
su pradera verde y a mí mismo no me has arrebatado 
mi sueño estival bajo los tamarindos?
A la ciencia (1829)

¡Tu corazón, tu corazón! Me despierto y 
suspiro y vuelvo a dormirme para ensoñar 
hasta el día de la verdad, que el oro,—capaz de 
tantas locuras,—no podrá jamás comprar.
A la señorita (1829)

Y los átomos de ese astro se dispersan y se convierten 
bien pronto en una lluvia, de la cual las mariposas de 
esta tierra, que buscan en vano los cielos y vuelven a 
descender,—¡criaturas jamás satisfechas!—nos devuelven 
partículas a veces sobre sus alas estremecidas.
El reino de las hadas (1831)

De la Luna la luz límpida, la luz de perla se apaga, 
el perfume de las rosas muere en las dormidas auras, 
los senderos se oscurecen expiran las violas castas, 
menos tú y yo, todo huye, todo muere, todo pasa... 
¡Todo se apaga y se extingue menos tus hondas miradas, 
tus dos ojos donde arde tu alma!
Estrellas fijas 

¡Misteriosas y lejanas 
me persiguen tus miradas 
como dos estrellas fijas, 
como dos estrellas tristes, 
como dos estrellas blancas!
Estrellas fijas


« En un éter de suspiros y de evaporadas lágrimas »
Edgar Allan Poe (goodreads)

Comentarios

  1. ¿Conocías esta canción? https://www.youtube.com/watch?v=BuZMhbU5TPY

    :)

    ¡Besos!

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  2. Hola :) Una de mis asignaturas pendientes es leer algo de Poe, y la colección de cuentos en dos volúmenes que ha publicado Alianza hace poco con la portada toda negra menos una sombra blanca van a ser mi iniciación muy probablemente. Un besin^^

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  3. Hola, me encantan este tipo de entradas que haces, tengo un libro de cuentos de Poe pero la verdad es que sólo he leído un cuentecito xD
    Saludos :D

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