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¦ #AdoptaUnaAutora ¦ Cerca del corazón salvaje


«No sufras nunca por ser una cosa o por no serlo».

En Cerca del corazón salvaje encontramos a dos mujeres que se entremezclan a lo largo de este pequeño libro publicado por Siruela. Trata sobre la libertad que siente un corazón salvaje; un corazón que busca salir de su jaula. La idea es realmente conmovedora y, a lo largo de las páginas, se observan unas pinceladas feministas necesarias.

Siempre comento que la prosa de Clarice Lispector es poética, pero sin llegar a ser excesivamente dulce ya que nunca deja de llevarlo hacia una crudeza soportable. El dolor puede ser también dulce, claro, pero no en todos los casos.

No obstante, algunos libros de la escritora brasileña me resultan unas obras de arte que no llegan a serlo. Me explico. Todas sus obras parecen nacer con este fin; son lienzos que se pintaron con una idea, sentimiento, visión, etc. Pero no siempre logran adquirir el significado deseado. De todas formas y en cualquier caso, tengo la fuerte convicción de que sus historias se origina a través de un pincel bañado en uno o varios colores.

Por ejemplo, para mí, Un soplo de vida llegó a ser una gran obra de arte, pero no fue el caso de La pasión según G. H. o de este libro, Cerca del corazón salvaje. Pero esto es algo muy personal y las opiniones pueden resultar totalmente distintas, pues no son libros que puedan ser leídos de la misma manera, son más bien hojas de árboles que crecen y se desprenden debido al viento que las hace volar hacia corazones muy distintos.

«Todavía no se había cansado de existir y se bastaba tanto a sí misma que a veces tal era su felicidad que sentía que la tristeza la cubría como la sobra de un manto, dejándola fresca y silenciosa como un atardecer. Nada esperaba. Ella era en sí, el propio fin».

Volviendo al libro en cuestión, no comprendí del todo la relación y la separación entre esas dos mujeres que comenté al principio de la entrada; tampoco visualicé a Octavio, el protagonista masculino de esta historia. Supongo que éste fue mi principal problema, los personajes. Me habría gustado leer los pensamientos y sentimientos de una sola persona, en este caso; pues todos los que hablan parecen provenir de una misma persona y, realmente, siempre lo es —siempre es el corazón del escritor/a quien habla—, pero en una historia vivida por distintas almas, no debería haber tal nivel de semejanza, sería prácticamente imposible que se solaparan.

No puedo decir mucho más sobre este libro. Es un libro muy cortito que no muestra algo que pueda ser desarrollado a través de varias páginas. Por mi parte, intenté llevar a cabo una pequeña transferencia de sentimientos.

Pues bien, una vez escrito todo lo que deseaba, concluyo con la decisión que debe ser tomada por esa tercera persona (un/a posible lector/a); descubrir a Clarice Lispector o dejarla para otro momento, alguno de todos.

«Y ahora ella era tristemente un mujer feliz».

Comentarios

  1. Una cosa que me gustan de tus reseñas, Diana, aparte de tu sensibilidad, es tu gran honestidad, algo que aún engrandece más tu visión de la obra de Lispector pues creo que ella también era muy crítica consigo misma. El mero hecho de que este libro sean pinceladas de obras de arte ya es todo un logro y me anima aún más a seguir conociéndola. Gracias por acercárnosla una vez más, por hacérnosla más humana y más accesible.
    Un abrazote

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