Ir al contenido principal

♦ Autora


Mi blog, cuyo título anterior era «Los Reflejos», apareció en mi vida en junio de 2010. En esos momentos sentía la necesidad de reflejarme en algún lugar donde pudiera hacerlo a través de las palabras, a través de mis labios sellados y mis pupilas vivas, o, en otras palabras, mediante el murmullo de la mente silenciosa. Abrí este blog considerando que mis reflejos iban a acompañarme en todo momento y que eso sería suficiente. Pero no fue realmente así. Ese título, y ese sentido que contenía, con el tiempo, perdió fuerza. Alcancé a percibir una división entre el "yo pasado" y el "yo presente"; una separación insalvable. Y lo rompí del todo.

Primera cabecera (2010)

El segundo fragmento que quedó tras esa rotura dada en diciembre de 2015 obtuvo el nombre «Con todo mi ser». Fui inspirada por Virginia Woolf, pues, en esos momentos, estaba leyendo una de sus obras donde aparecieron ante mis ojos las siguientes palabras:
Porque parece —su caso era una prueba— que escribimos, no con los dedos, sino con todo nuestro ser.
Con todo nuestro ser, con todo... Una chispa se originó en mi cabeza y es así como resultó. Creí ver en esas cuatro palabras, sólo cuatro, una declaración íntima y una despedida al mismo tiempo, con lo cual, para mí lo fue todo y lo sigue siendo absolutamente todo. Ahora, siempre que escriba y publique una entrada, lo haré siempre con estas siguientes palabras que serán susurradas y que se esconderán bajo el título del blog: «Escribo esta entrada con toda mi alma, con el corazón latiendo en el pecho, pero a pesar del amor que siento por estas palabras, es posible que sean las últimas que leas».

Esta sería, por el momento, la pequeña historia del blog. Mi nombre es Diana y, a veces, escribo una D seguido a mi nombre. Nací en otro lugar que sigo recordando, ahora vivo en otro distinto. Aprendí a descubrirme, aunque resultó ser algo complicadísimo. Lo importante es que ya sé quién soy, qué quiero ser y cómo viviré. Además, la literatura y todas sus facetas nos mantendrán con vida. Siempre habrá un libro que nos esperará. Sólo por ello, merece la pena seguir siéndolo, algo, aquello que se sueña, quizás.

Con todo mi ser,
Diana.


Comentarios

  1. Hace poco que he descubierto tu blog y he tomado la decisión de pasarme un rato y cotillear. Por cierto, bonita estética. ^^

    ResponderEliminar
  2. Hola, Diana! Encontré este blog por tus entradas de Pizarnik y quedé cautivada. Realmente me encantó como hablabas de ella, yo soy una gran fan suya y me conmoviste. Al ver este gran cariño, esta conexión tan profunda con tu blog como aquí describes, me resultó imposible no comentar para felicitarte y obviamente me suscribo.
    saludillos <3

    ResponderEliminar

Publicar un comentario